
Georges-Patrick Menze, jefe ejecutivo del programa de Medidas de Generación de Confianza, habla con un grupo de saharauis.
GINEBRA, 4 de mayo (ACNUR) – Desde 2004, la agencia de la ONU
para los refugiados ha venido ejecutando el programa de Medidas de
Generación de Confianza, que permite el establecimiento de un contacto
directo entre familias separadas del Sahara Occidental y facilita su
reencuentro.
El programa prevé vuelos semanales gracias a los cuales los
refugiados saharauis que viven en los campamentos de Tinduf, en una zona
árida y ventosa en el oeste de Argelia, se pueden reunir por un breve
período con sus familiares que viven en el territorio del Sahara
Occidental. En lo que ha llegado a ser una de las situaciones de
refugiados más prolongadas del mundo, los saharauis comenzaron a llegar
al oeste de Argelia en 1976, poco después de que España se retirase del
Sahara Occidental y estallaran las luchas por su control.
Para asegurarse de que muchas más personas puedan beneficiarse
de los vuelos de reunión familiar, ACNUR a principios de este mes
comenzó a utilizar un avión más grande, un Boeing 737, entre Tinduf y
algunas ciudades en el Sáhara Occidental. Georges-Patrick Menze, en
calidad de jefe ejecutivo del programa de Medidas de Generación de
Confianza, habló al editor web de ACNUR Leo Dobbs sobre las visitas
familiares. Se ofrecen extractos de la entrevista:
Cuéntanos sobre el Programa de Medidas de Generación de Confianza
El programa es implementado por ACNUR para facilitar el
intercambio de visitas entre familias saharauis separadas - aquellos en
los campamentos de refugiados en Argelia y sus familiares en el
territorio de Sahara Occidental. El principal objetivo del programa es
darles la oportunidad de reencontrarse y aliviar el sufrimiento causado
por la separación familiar.
El programa se inició en 2004, después de ser adoptado un plan
de acción entre el Frente Polisario [que representa a muchos refugiados
saharauis] y el Reino de Marruecos. Argelia es el país de acogida para
los refugiados saharauis.
El objetivo del programa es mitigar el efecto de dicha
separación prolongada en familias que no se han visto durante mucho,
mucho tiempo. Además de esto, está dirigido también a romper el
aislamiento y crear un ambiente adecuado para contribuir a la búsqueda
de soluciones.
¿Cuáles son estas medidas para el estímulo de la confianza?
Hemos llevado a cabo una serie de actividades desde el año
2004. En primer lugar están las visitas de reunión familiar. Contamos
también con un servicio telefónico gratuito para que los refugiados en
los campamentos de Tinduf puedan llamar y estar en contacto con sus
familiares en el territorio. Además, hemos impartido un seminario sobre
la cultura Hassaniyah, que tuvo lugar por primera vez el año pasado en
[la isla portuguesa de] Madeira. Saharauis de ambos lados participaron y
discutieron sobre la cultura Hassaniyah, las tradiciones y el
patrimonio de los saharauis. Fue muy provechoso.
En una reunión celebrada recientemente sobre el programa de
Medidas de Generación de Confianza [en Ginebra entre ACNUR y los
representantes del Frente Polisario, Argelia y Marruecos], los
participantes estuvieron de acuerdo para discutir la introducción de
nuevas actividades, especialmente el uso de nuevas tecnologías como
Internet.
Cuéntanos más acerca de las visitas familiares
Por el momento, estamos llevando a cabo tales visitas
familiares por vía aérea. Las familias son seleccionadas para viajar
desde los campamentos de refugiados cercanos a Tinduf al territorio de
Sahara Occidental y viceversa.
El avión recoge a las familias en las ciudades del Sahara
Occidental de Laayoune, Smara, Dakhla, Awserd y Boujdour. Los
campamentos de Tinduf tienen nombres similares. Las visitas familiares
normalmente comienzan el miércoles. Se traslada a los refugiados desde
su campamento al aeropuerto de Tinduf, en donde toman un vuelo con
destino a las ciudades en el territorio. Los del campamento de El Aaiún,
van a la ciudad de El Aaiún y un acuerdo similar existe para los que
marchan en sentido contrario. Las familias permanecen unidas durante
cinco días. En el campamento tanto las familias locales como los
viajeros reciben una subvención de ACNUR.
Los aviones Antonov que hemos utilizado son fletados de la
MINURSO [Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara
Occidental]. El número promedio de personas transportadas por vuelo es
de 30 [a frente de las más de 180 de un Boeing 737]. Se estima que unos
13.000 de los 43.000 refugiados registrados en Tinduf han sido
beneficiados hasta ahora.

© ACNUR/ F.Faust
Pasajeros del Boeing 737 en espera para el despegue.
¿Cree usted que los saharauis aprecian el programa CBM?
Sí,
lo estiman, es muy popular entre la población de ambos lados. Tienen
altas expectativas de este programa y es muy conmovedor ver reunidas a
las familias. Ves a la gente con lágrimas, porque no se han visto
durante un largo periodo de tiempo y pensaron que nunca lo harían. El
año pasado, un hombre de 45 años de edad viajó a Tinduf para ver a su
madre y a otros miembros de su familia, que habían estado viviendo allí
durante décadas. Llegó, pasó unas horas y a continuación murió la madre.
Fue una despedida. Usted encontrará muchas historias como ésta. Así que
es un programa con un valor sustancial para los saharauis. Se les
ofrece algo importante a personas que no saben si van a salir de los
campamentos.
¿Es probable algún cambio importante inmediato?
Estamos en una situación de statu quo. Así ha sido durante
varios años… La mayoría de los refugiados que conozco tienden a decir
que son olvidados.