8 mar. 2014

¿Existe un feminismo saharaui?


(En el Día Internacional de la Mujer. 8 marzo de 2014)

La salida precipitada de España del Sáhara Occidental, abandonando a la población saharaui, dejándola a merced de la invasión marroquí y mauritana, impidió la realización de un referéndum autodeterminación propuesto por Naciones Unidas en 1975 para la descolonización del territorio. La población saharaui, guiada y protegida por el Frente Polisario, se vio obligada a refugiarse en los campamentos de Tinduf. La guerra con Marruecos y Mauritania había comenzado.
En los primeros años, la organización de la vida en los campamentos de refugiados corrió en gran medida a cargo de las mujeres, que tuvieron que desempeñar nuevos roles completamente ajenos a las tradiciones como: maestras, policías, sanitarias, administrativas, horticultoras, diplomáticas, etc.
El Frente Polisario, como la mayoría de los movimientos de liberación nacional,  replicó la estructura y funcionamiento de organizaciones similares en África y el Mundo Árabe. Así, y además de la proclamación de un Estado, la RASD, creó la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS) como organización de masas, correa de transmisión y parte de la estructura política del movimiento. 

La creación de esta organización desde el Estado y no como fruto de las reivindicaciones y la lucha de las mujeres, por no decir la lucha feminista, como había ocurrido en muchos Estados árabes, respondía así a un intento de articulación e integración del activismo político de las mujeres que empezaron a militar en las filas del Frente Polisario desde sus inicios, pero ha derivado en una instrumentalización, desde las instancias oficiales, de las políticas de género, para la proyección de una imagen progresista y feminista de la sociedad saharaui, muy conveniente para recabar apoyos entre la izquierda internacional, principal simpatizante de la causa.

El incipiente Estado concede a la mujer el derecho al voto, el acceso a la educación secundaria y superior, incluso en el extranjero, y al trabajo fuera de la jaima en las instituciones públicas; lo cual, sin duda, representó un avance trascendental en la valoración de la mujer y su empoderamiento.

Al amparo de esa ferviente militancia nacionalista, promovida y protegida por el Estado, las mujeres pudieron incluso transgredir ciertas normas sociales, como, por ejemplo, en la vestimenta femenina, que adoptó la estética de la revolución: el uniforme verde oliva ¡con pantalones! un hito de modernidad; así como el abandono de ciertas costumbres y usos tradicionales, algo impensable en una sociedad musulmana, fuertemente conservadora, que la España colonial no había sido capaz de integrar.



Al final, con todo, se ha logrado proyectar una imagen idealizada de la mujer saharaui, como una de las mujeres mas liberadas, dentro del mundo árabe, de las ataduras religiosas y de la sociedad patriarcal. Una imagen que ya forma parte del paisaje sonoro de la solidaridad con el pueblo saharaui, repetido sin salirse del guión por cualquiera de las delegaciones de mujeres en sus permanentes giras en busca de apoyos, que llegan incluso a declararse feministas, desde una cierta frivolidad e inconsciencia del calado que esto representa.

Si nos atenemos a una de las definiciones mas sencillas del feminismo, la de Rosalind Delmar: “ser feminista implica un reconocimiento de la discriminación femenina en razón del sexo, así como que la satisfacción de las necesidades específicas femeninas y la solución de su problemática…” puede considerarse que en el caso saharaui no ha emergido todavía una verdadera conciencia ni reivindicación que pueda catalogarse de feminista.

En muchos de los países árabes, a diferencia del feminismo occidental laico, las mujeres han demandado sus derechos simultáneamente con la lucha anticolonialista. En Egipto, por ejemplo, el feminismo en su encuentro con la lucha nacionalista, durante la época colonial, pudo sacar a la luz las formas de opresión patriarcal autóctonas, además de las provocadas por el colonialismo. En cambio el activismo político de las mujeres saharauis está centrado exclusivamente en la lucha por la liberación nacional.

Las mujeres saharauis en estos últimos veinte años han aceptado, sin mas, la pobre base legislativa existente. El artículo 41 de la Constitución de la RASD es el único que trata específicamente la promoción y el reconocimiento del papel de la mujer, y dice: “El Estado persigue la promoción de la mujer y su participación política, social y cultural en la construcción de la sociedad y el desarrollo del país” Una exigua legislación que interesa al Estado para no distraer o dispersar la lucha por el objetivo principal. La aceptación de esta mínima base legal, inconscientemente, ha reforzado el inmovilismo legislativo latente y legitimado, con más ahínco, la estrategia nacional de postergar cualquier intento de lograr la equidad de género o el reconocimiento de derechos fundamentales, hasta lograr la independencia.

Esta situación está representando una verdadera dicotomía para muchas mujeres entre su papel como activistas por la causa nacional y como ciudadanas, cuyos derechos civiles, sociales y económicos no ocupan ningún espacio en la agenda política de las instituciones saharauis.

Parece inadmisible que a pesar de este aparente empoderamiento, en las últimas décadas, estemos asistiendo a un grave retroceso en la situación concreta de las mujeres. Son varios los factores que han favorecido este retroceso. El más importante es el “alto el fuego” (1991) que ha provocado que los hombres “ociosos” en el frente, empezaron a pasar largas estancias en los campamentos, desplazando a las mujeres de muchos de los puestos de trabajo y responsabilidad. El “alto el fuego” ha implicado también la vuelta de los hombres al control directo sobre las familias y por ende sobre las mujeres.

Otro factor importante, a principios de los noventa, ha sido la vuelta en masa de estudiantes que habían acabado su formación en Cuba (los “cubarauis”) Después de estancias muy largas en la isla, durante las cuales se había sufrido una profunda transculturación. Vuelve a los campamentos una nueva mujer “más liberada” pero “libertina” y “mala influencia” en la forma de pensar de la sociedad saharaui.

Llegado este punto, no olvidemos que en la sociedad saharaui como en todas las arabo-musulmanas, la creencia popular ve a las mujeres como seres esencialmente sexuales, sobre las cuales recae el honor de la familia y del clan. Y además, cualquier intento de renovación o cuestionamiento de las costumbres y tradiciones es un desafío y un ataque hacia la cultura, la moral y hasta una blasfemia contra la religión, que al fin y al cabo sigue rigiendo los cimientos de la sociedad saharaui y su Estado.

Los factores anteriormente mencionados se han visto agravados por el desafecto político a la causa, que ha provocado el debilitamiento y la pérdida de motivación de los saharauis por el trabajo comunitario, y que ha provocado la vuelta de la mayoría de las mujeres a la reclusión doméstica, bajo la anestesia de los preceptos religiosos y el peso de la tradición. Todo ello ha sido el caldo de cultivo para reinstaurar los nuevos/viejos mecanismos de control patriarcal.

Hay que reconocer que el F. Polisario hizo un intento histórico, y lo digo con admiración y respeto por sus fundadores, para la integración de las mujeres en todos los niveles de la vida en los Campamentos. Sin embargo, el Estado, la RASD, que había asumido la emancipación de la mujer creando estructuras y condiciones para ello, no ha logrado apartar, neutralizar, los intereses patriarcales que siguen generando marcadas desigualdades de género, y que es la “mano negra” que siempre esta detrás, controlando y dirigiendo esa teórica “emancipación”.

La situación actual de las mujeres saharauis en los Campamentos de refugiados exige un análisis más profundo, más allá de la utilización política para la causa y del superficial e infundado discurso propagandístico con tintes de progresismo y modernidad, divulgado a lo largo de estos años y que no se corresponde en nada con la realidad que viven las mujeres.

Es urgente reflexionar desde una perspectiva de género, para crear y desarrollar un verdadero movimiento feminista, autónomo, que lidere la lucha de la mujer por la igualdad de derechos y por su plena incorporación, en libertad, a la vida social y política, Esta sensibilización y lucha en ningún caso debe seguir supeditándose y postergándose a la consecución de la independencia nacional.

Lehdía Mohamed Dafa 

26 feb. 2014

Y con todo ¡Feliz 38º Aniversario de la RASD!

 La proclamación de un Estado saharaui, la RASD, por aquel grupo de jóvenes organizados en un arquetípico movimiento de liberación nacional, fue la respuesta y desafío frente al vacío político e institucional que dejó España al evacuar al último soldado el 26 de febrero de 1976.


Las circunstancias y avatares del momento obligan a asentar a la joven república en territorio argelino. Y sin otro poder que la voluntad de sus revolucionarios fundadores se atribuyó la defensa y protección de la población saharaui, que había quedado a merced de la invasión mauritano-marroquí.

A pesar de la atípica situación de ser un Estado en el exilio, carente de algunos de los elementos jurídicos constitutivos de un Estado, la RASD ha logrado mantenerse y gestionar los asuntos de los refugiados saharauis, ofreciendo una estructura administrativa más o menos eficaz, al alcance de todos, suministrando una cobertura de servicios básicos como la educación, la sanidad y la defensa de los campamentos, durante estos 38 años.

Ha logrado también un cierto reconocimiento internacional, estableciendo relaciones diplomáticas con más de 80 países y llegando a ser miembro de la Unión Africana. También ha controlado y ejercido el poder sobre la franja de territorio liberado, y su Ministerio de las Zonas Ocupadas dirige el activismo político de los últimos años en el territorio ocupado.

Antes del alto el fuego, en 1991, era F. Polisario, el portavoz principal de la causa saharaui, después ha sido la RASD quién ha ido ejerciendo esa función.

El Estado saharaui, la RASD, ha ido pasando de ser una mera efeméride histórica, que se celebraba una vez al año, a ir creando y ampliando sus estructuras, instituciones y competencias, llegando en la actualidad a tener nada menos que 27 ministerios y un centenar de embajadas y representaciones diplomáticas en todo el mundo, encargadas de la divulgación de la causa y la búsqueda de apoyos en este interminable proceso de autodeterminación auspiciado por Naciones Unidas.

A pesar de estos indiscutibles logros para un Estado tan peculiar: en el exilio, sin solvencia económica, dependiente, para la prestación de servicios a la población, de la ayuda humanitaria, con una soberanía mediatizada por el país de acogida y sin aliados de auténtico peso en la política internacional, su salida a escena y nueva visibilidad durante estos años ha servido también para ponerle a prueba, sacando a flote sus limitaciones en muchas áreas, que ponen en entredicho su verdadera capacidad de llevar la gestión que corresponde a un Estado.

Sin necesidad de hacer un repaso histórico, los últimos acontecimientos en los Campamentos, cuando un grupo de refugiados ha llegado a manifestarse frente a la sede de ACNUR, pidiendo interlocución directa con este organismo para reivindicar unos derechos que la RASD ha sido incapaz de garantizar, han dejado en evidencia la falta de solvencia, cuando no de políticas, y su vulnerabilidad como garante de los derechos fundamentales de los saharauis y en especial aquellos que atañen a su condición de refugiados.

A esto, además, recientemente, se suma el cierre de la frontera argelino-mauritana, decretada por las autoridades aduaneras argelinas, y por ende el cierre de la frontera de los Campamentos, que es el territorio donde la RASD ejerce una soberanía tutelada, poniendo en evidencia las importantes limitaciones que pueden llegar a producirse.

Por otro lado, y a pesar de haber respetado el alto el fuego y optado por la lucha pacífica en los territorios ocupados, nuestro Estado no ha sido capaz de aportar ninguna iniciativa o formulación estratégica que alimente la confianza en la RASD de los principales países, que de una u otra manera, tienen intereses en la zona y son actores relevantes en la región.
El Estado saharaui por todas estas peculiares características siempre ha ejercido una soberanía limitada tanto dentro como fuera de los Campamentos. Recientemente un periodista saharaui de El Aaiún, en una entrevista en radio Maizirat, proponía que el Estado saharaui debería trasladar sus instituciones, o al menos parte de ellas, al territorio ocupado, aunque fuera de forma simbólica, por un lado para acercar más la RASD a la población saharaui, que no reconoce la soberanía ni la autoridad marroquí y por otro para legitimarse con su presencia.

Es probable que haya que hacer muchas reformas y cambios. La RASD tendría que homologarse con los Estados que cumplen con los requisitos básicos de separación de poderes, sometimiento a la ley, rendición de cuentas, transparencia, etc... pero, pesar de los condicionantes, cuando hay voluntad política, se acaban encontrando procedimientos y actuaciones que acreditan una buena gobernanza.

Y lo mas importante: mas allá de los avances que puedan producirse o no en nuestra causa nacional, un Estado, que se tenga por tal, siempre, en cada momento, debe de estar al servicio de los derechos, libertades y bienestar de sus ciudadanos, esta misión es impostergable.


Lehdía M. Dafa
Madrid, 27 febrero de 2014.

19 ene. 2014

Los saharauis en los Campamentos empiezan a exigir los derechos que les asisten por su condición de refugiados.


Según la información publicada por la “Revista FuturoSaharaui” (en versión árabe) hoy, domingo 19 de enero, 40 familias saharaui de los Campamentos tienen previsto concentrarse frente a la sede de ACNUR en Rabuni para exigir el cumplimiento de las convenciones internacionales que regulan los derechos de los refugiados. Entre estos derechos, y según menciona el artículo, las familias saharauis exigen el derecho a un trabajo, a la propiedad y a la libre circulación por parte de el país de acogida, Argelia.

El artículo menciona intentos previos para el reconocimiento de los derechos de los refugiados frente a la sede de la presidencia de la RASD y el hartazgo al no haber conseguido ninguna respuesta.

Además últimamente en los Campamentos se han sufrido toda una serie de restricciones a la circulación y transporte de mercancías por parte de las autoridades argelinas, que han dado lugar a manifestaciones y un fuerte descontento porque asfixian el abastecimiento del pequeño comercio, que alivia las deficiencias en los suministros de la ayuda humanitaria, agravada últimamente por la crisis económica y los recortes presupuestarios en los países donantes.

Hemos insistido en la importancia que los saharauis conozcan los derechos que les asisten, en su condición de refugiados, y exijan su cumplimiento por parte de Argelia como país de acogida, con o sin la mediación del Frente Polisario.

Visita de Antonio Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, a los Campamentos

Según la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados(1951) todos los refugiados tienen unos derechos que el país de acogida tiene la obligación de conceder, al menos en las mismas condiciones que para sus extranjeros, entre los que se encuentran: empleo remunerado, vivienda, educación pública, seguros sociales (accidentes de trabajo, maternidad, enfermedad, invalidez, ancianidad, fallecimiento, desempleo..) libertad de circulación, documentos de identidad y de viaje... ¿Por qué muchos de estos derechos no pueden ser disfrutados por los refugiados saharauis? ¿Hasta cuando el gobierno de la RASD, en representación de los saharauis, no va a negociar con Argelia su cumplimiento, ya que, debido a las circunstancias, es incapaz de garantizarlos por si mismo?

Estos incumplimientos están causando, desde hace décadas, graves carencias y unas pésimas condiciones de vida a la población saharaui refugiada en los Campamentos de Tinduf. La primera obligación de todos, y mas de los responsables, es hacer todo lo humanamente posible por aliviar el sufrimiento de las familias y mejorar sus condiciones de vida, en tanto en cuanto no se llegue a una solución al conflicto con Marruecos.

10 ene. 2014

Una lectura actualizada del Frente Polisario. Por Lehdía Mohamed Dafa

Un día asistiendo a un curso de la Universidad Autónoma de Madrid sobre “Los saharauis y nosotros”, recuerdo que uno de los asistentes preguntó a un alto cargo del Polisario, que había hecho una presentación sobre el conflicto saharaui: ¿qué es el POLISARIO? ¿es un partido político? El dirigente le dijo literalmente: “Yo no diría que es un partido político, es un movimiento de liberación nacional, que alberga diferentes sensibilidades políticas”
Ahora que las redes sociales y otros medios de comunicación han dado una cierta visibilidad a las voces reformistas, junto a las que siempre han dado por sentado que el Polisario es una organización monolítica, convendría reflexionar sobre ambas cuestiones con sentido común, objetividad y sin hipocresía.
Si bien es cierto que hay muchos saharauis que pensamos que hay que hacer reformas, no es menos cierto que no creo que estemos de acuerdo en cómo hacerlas. No obstante, y desde mi punto de vista, creo que es URGENTE impulsar un movimiento de democratización de la “causa saharaui” misma, que sigue siendo el fundamento que une a la mayor parte de la población a ambos lados de la berma, sin olvidar, que a su vez, es el elemento que nos desune, y esto lo digo por los saharauis que han decidido declararse marroquíes y que no dejan de tener su peso presente y futuro en la solución/no solución de este conflicto.
Personalmente me sumo a los que preconizan una lectura actualizada de la legitimidad y unicidad del F. POLISARIO como representante del pueblo saharaui, aunque estoy harta de las voces chekistas y las cansinas acusaciones de “servir al enemigo”.
Mientras seguimos confiando en que pueda llegarse a encontrar una solución, creo, firmemente, que es hora de que emprendamos entre todos, con un compromiso serio, la construcción de un verdadero Estado de Derecho, (en el exilio, y mientras esperamos, no importa), la articulación de una sociedad civil de forma autónoma, una legislación e instituciones que garanticen la igualdad entre hombres y mujeres y unos ideales políticos acordes a los valores democráticos del concierto de naciones.
La “causa saharaui” está ahí y siempre estaremos por ella, desde nuestras distintas opiniones y sensibilidades, pero no puede permanecer anquilosada y blindarse, sino es a riesgo de convertirse en algo fosilizado, anacrónico y lo que es peor: inservible.
 

Lehdia. M. Dafa
10.01.14

19 dic. 2013

Carta a un dirigente saharaui del Frente Polisario

Madrid, 18 diciembre de 2013

Estimado Sr. (nombre)

Siempre he admirado tu capacidad, tus ideas propias y tus dotes para la organización y el liderazgo.  Coincidirás conmigo que la causa está bastante estancada y que la vida en los Campamentos, para la mayoría, es penosa, insostenible  y cunde un cierto desánimo.

Parece que la presencia de yihadistas en Mali y el Sahel ha predispuesto a EEUU y otros países a intentar hacer nuevos esfuerzos para resolver el conflicto y aumentar los controles y seguridad en la zona; al tiempo que la Administración Obama dice tener una mayor sensibilidad por el respeto de los Derechos Humanos, y los apoyos a sus tradicionales aliados están mas condicionados. Es una oportunidad que habría que tratar de aprovechar ¿no te parece?

Los saharauis de los campamentos, de las zonas ocupadas y de la diáspora, que vivimos tres realidades muy distintas, tenemos que superar no solo los males que tradicionalmente nos han dividido, el tribalismo, las prebendas coloniales, las envidias,…. y analizar con realismo que futuro compartido como pueblo queremos, cuales son nuestra posibilidades y que pasos hay que dar.

Hoy, con todo lo visto y vivido, ya no es posible seguir gobernando con las mismas estructuras y discursos de hace 40 años. La pluralidad de opiniones e intereses, como en cualquier otra sociedad, no puede verse encorsetada o proscrita. Resulta imprescindible, y no hace falta mencionar las primaveras árabes o internet, dar cauce a un diálogo sin hipotecas o miedos entre saharauis de distintas opiniones y sensibilidades. Resulta imprescindible reconocer que mas allá del Frente Polisario hay vida. Resulta imprescindible analizar y reconocer los errores que han podido cometerse, la situación actual de la causa (la de verdad, no la oficial) y los pasos que, como saharauis, tenemos que dar para mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo, en aspectos cruciales como: la autosuficiencia, la movilidad, la salud, la educación, etc…  Y también para recuperar la confianza en un futuro mejor, desde el realismo, la voluntad y la inteligencia para lograrlo.

Los derechos humanos, la igualdad en derechos de las mujeres, el pluralismo político y en las fuentes de comunicación, la organización autónoma de la sociedad civil, el imperio de la ley (escrita por supuesto), los controles y contrapoderes dentro de Estado, nos gusten mas o nos gusten menos, nos parezcan inventos de Occidente o valores y principios exigibles en cualquier organización social, son asignaturas pendientes, que debemos y nos conviene desarrollar para lograr el reconocimiento de las naciones que cuentan, y mucho, en la solución del conflicto y para recuperar el corazón y la voluntad de muchos saharauis que a lo largo de los años y por algunos errores hemos ido dejando por el camino.

(….)

Con mis mejores deseos para ti y tu familia.
Un cordial saludo.  
Lehdía Mohamed Dafa.

11 oct. 2013

La Salud Mental de la Población Saharaui en los Campamentos de Refugiados en Argelia


La OMS define la salud mental como “el estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”

Según datos de la misma OMS en situaciones de conflicto una de cada diez personas está en situación de riesgo de padecer algún trastorno mental y también una de cada diez termina padeciendo algún tipo de patología grave.

La población saharaui que se ve obligada a vivir en calidad de refugiados en los campamentos en Argelia se encuentra desde hace casi cuarenta años en una situación de emergencia, límite, expuesta a todo tipo de desencadenantes y agravantes de distintos tipos de patologías mentales. 

(C) Oscar Espinosa

La guerra (1973-1991) y sus efectos, como el drama de la pérdida de seres queridos -casi todas las familias saharauis han perdido a algún miembro- el sentimiento de inseguridad y dependencia, la permanente ansiedad, la falta de oportunidades para rehacer la vida, el aislamiento, las incertidumbres sobre el futuro, han sido y son factores estresantes causantes de la mayoría de los trastornos mentales.
En las primeras décadas y aunque no hay cifras concretas, las patologías mentales más frecuentes han sido trastornos como la ansiedad, la depresión, somatizaciones con insomnio, cefaleas, dolores óseos y gástricos. Dándose una incidencia menor de trastornos psicóticos.
En los paises del entorno árabe y musulman la incidencia de la patologia mental es alarmante. En los campos de refugiados de Palestinos en el Líbano y según un artículo de Fabio Fargione de Medicos sin Fronteras, publicado en la revista "Migraciones Forzadas", la depresión afecta a casi un tercio de los pacientes atendidos por Medicos sin Fronteras, mientras que otros sufren ansiedad (22%), psicosis (14%), trastorno bipolar (10%) y trastornos de personalidad.
En Libia y sobre todo durante el asedio de Misrata en 2011 también se disparó la incidencia de enfermedades mentales fundamentalmente el conocido síndrome del estres postraumático. Según datos oficiales del Ministerio de Sanidad libio hay cerca de 25.000 casos conocidos, en el momento en el cual sólo hay un psiquiatra por cada 200.000 habitantes. En este país se celebró el 1er. Congreso Nacional de Salud Mental en julio del 2012.
En Afganistan donde hay grandes masas de desplazados internos por las sucesivas guerras, un estudio llevado acabo por el equipo de Paul Bolton, y publicado en "The Journal of the American Medical Association" (JAMA. 2004;292(5):626-628. doi:10.1001/jama.292.5.626) en el que habían entrevistado a dos grupos, uno con minusvalias físicas causadas generalemente por la guerra y el otro sin minusvalias. En el primer grupo se habla de un  67,7%  de depresión y el 71,7% de los que presentaban alguna discapacidad. Un 72,2% de casos de ansiedad en el primer grupo y el 84,6% de los segundos. La incidencia de estres postraumático fue similar en ambos grupos (42,2% y 42,1%, respectivamente). 
En la cultura saharaui la influencia de una mezcla de  tradiciones ancestrales, creencias religiosas y supersticiones, los trastornos mentales no son comprendidos ni aceptados como tal, dando lugar a una estigmatización de las personas que los padecen. En la visión popular saharaui el comportamiento de los enfermos mentales se atribuye a la influencia de Satanás y de los genios malvados que han desobedecido a Allah, y con sus  poderes especiales pueden poseer el alma o la mente de una persona y atormentarla hasta el punto de convertirse en “loco”. En otros casos atribuyen estos trastornos a la obra de la brujería y magia negra y hasta al mal de ojo, la exposición al calor excesivo, un exceso en la ingesta de sal y el té sin azúcar.

Estos comportamientos y trastornos se han intentado curar con remedios tradicionales, indicados por los chamanes y curanderos locales, como suelen ser los amuletos que se cuelgan en la cabeza o el cuello así como la ingestión de  distintos brebajes.También la visita de las tumbas de ciertos personajes.

No obstante, y como parte de la política de Salud Pública que había instaurado el Frente Polisario en los campamentos, se construyó un Hospital Nacional Psiquiátrico con personal local la mayoría autodidacta, a pesar de lo cual, fue una gran referencia y refugio para muchos pacientes y sus familias durante las primeras décadas.


(C) Oscar Espinosa

Desde el alto el fuego, en el año 1991 se puede hablar de una nueva etapa enlas modalidades de vida de los saharauis en los campamentos. Esta etapa se ha  caracterizado básicamente por una frustración generalizada por la demora sinedía del ansiado  Referendum, por una falta de motivación y entrega hacia el proyecto político y comunitario y por los intentos de buscar, de forma individual o familiar, unas mínimas mejoras de las duras condiciones de vida, empezando por los aspectos alimentarios, cuya canasta básica depende absolutamente de laAyuda Humanitaria. En el campo de la salud, esta etapa también está marcadapor la cíclica y constante intervención de la ayuda exterior a través de ONGsmayoritariamente europeas y los trabajos de distintas comisiones médicas quehan ido logrando el acceso de amplios sectores de la población a servicios sanitarios básicos, a medios de diagnóstico modernos, así como a medicamentos esenciales y procedimientos terapéuticos.

A pesar de ello, como se ha dicho, la falta de motivación y entrega a trabajos comunitarios ha llevado a un deterioro progresivo del conjunto de las infraestructuras, administración y especialmente de la red de atención sanitaria en los Campamentos. Aunque no hay estudios de rigor que lo avalen según nuestra experiencia y la de otros compañeros que han trabajado y trabajan en los Campamentos, en estos últimos 20 años, hay un brote importante de nuevas enfermedades mentales. Una compañera psicóloga, que trabaja actualmente en los Campamentos, decía hace unos meses, que “hay tal cantidad de casos, que es como si fuera un efecto rebote de la guerra, del frustrado retorno y toda esta espera en la sombra de la no paz, no guerra” y añadía, “estamos desbordados sobre todo con los psicóticos, es un verdadero drama”


(C) Oscar Espinosa

Estas palabras describen la situación actual. Las patologías mentales junto con las enfermedades crónicas no transmisibles, constituye hoy por hoy un verdadero drama en los Campamentos de refugiados saharauis. No hay apenas datos, ni estadísticas, pero se sabe que hay muchos casos de patología neurótica, trastornos de ansiedad y trastornos de personalidad, que han llevado a algunos casos de suicidio, predominantemente en la población femenina, mientras que  los trastornos psicóticos, tipo esquizofrenia, son mas predominantes en el paciente varón joven.  La asistencia médica a estos pacientes sigue siendo muy deficiente. Hasta la fecha no se ha formado ni un solo psiquiatra saharaui. Algunos de los trabajos asistenciales los realiza un pequeño número de psicólogos, la mayoría de ellos sin formación ni experiencia en psicología clínica


(C) Oscar Espinosa

En cuanto a los proyectos y la ayuda de la Cooperación  tenemos conocimiento del trabajo de dos comisiones, una de la ONG “Salam” de Valencia y otra de ANARASD de Navarra. Ambas han prestado asistencia en las cuatro wilayas y en el Hospital Psiquiátrico. Han aportando ayuda tanto psicológica como de fármacos, y también han impartido cursos de formación para médicos generales, psicólogos y personal de enfermería. No obstante, el campo de la salud mental en los Campamentos sigue siendo el más deficitario en infraestructura, personal cualificado y la medicación básica. Lo que está favoreciendo una vuelta de los pacientes y sus familiares a algunos de los remedios tradicionales, que habían ido perdiendo peso en cuanto a uso y credibilidad. Un aspecto que parece oportuno señalar es: que dada la complejidad de la cultura árabe y en particular de la saharaui, la barrera idiomática que encuentran los cooperantes, la gran influencia religiosa y la situación de precariedad por el impase político actual, la incertidumbre y la desesperación; además de la no siempre adecuada interpretación de los conceptos de lo patológico y lo “normal”, las políticas y proyectos de Cooperación no suelen ser todo lo eficaces que cabría esperar. Lo que supone, que en este campo en especial, el papel de la Cooperación debería centrarse en proyectos y acciones de capacitación del personal local y a la habilitación de centros de atención adecuados, con los recursos mínimos necesarios.


(C) Oscar Espinosa
En conclusión: si bien la situación actual de la sanidad en los campamentos saharauis está atravesando una de las etapas más delicadas de su ya larga y penosa historia de refugiados, en cuanto a la falta de recursos tanto humanos, como materiales, de infraestructuras adecuadas, y de medicamentos básicos necesarios, consideramos, que esta deriva está teniendo una alta incidencia en determinados trastornos mentales especialmente entre la población joven, causada en gran parte por la influencia de un exilio prolongado, que cada vez hace menos llevadero el aislamiento, el hostil entorno geográfico, la falta de oportunidades, el encarecimiento de la vida y la infructuosa lucha por la supervivencia, agravado todo ello por la falta de una solución al conflicto político y la perspectiva de un futuro mas que incierto.



Dra. Lehdía Mohamed Dafa
10 de octubre de 2013. Día Mundial de la Salud Mental

5 oct. 2013

Parálisis frénica unilateral

Presentado por el Dr. Elouali Salem Douh
Septiembre 2015

Cuadro clínico
Varón de 50 años, residente en el campo que  consulta por disnea súbita y de una progresión rápida de una semana de evolución.
Es fumador sin ningún otro antecedente conocido. Lleva unos meses con disnea leve. Fue visitado por médico de atención primaria, porque su mujer insistía. El medico ante la auscultación anormal, le prescribió tto con broncodilatadores y solicitó Rx de tórax y analítica.

Exploración física:
Exp. Sat O2: 87%
Auscultación disminución de MV izq.
El resto sin particularidad.
Rx de tórax igual que el anterior



Discusión:
  • Masa mediastino anterior con derrame pleural izq.
  • Algo tiene en clavícula derecha? O superposición?
  • Masa en mediastino con derrame pleural izq. además le falta un trozo de la clavícula dcha.
  • Es una masa, que está en plano anterior
  • Tapa la clavícula
  • Tiene fiebre, tos u otra clínica?
  • Elevación de hemidiafragma izq.?
  • Desviación de tráquea hacia la derecha. Por compresión
  • Parece que tiene el mediastino hacia la derecha
  • Meta a nivel de 8 costilla izq. creo
  • No será fx patológica de la clavícula dcha.?
  • Tórax enfisematoso. Masa mediastínica izquierda que desplaza la tráquea y la línea media. Cisuritis basal izquierda y afectación antigua de clavícula que impresiona que le hayan extraido un trozo para posible ingerto. MASA MEDIASTÍNICA a estudio. Habría que hacer un TAC y estudio de extensión. Analítica con marcadores tumorales y serologías.
  • Puede ser, pero creo que se ve el borde redondeado de la masa a nivel de partes blandas, será una adenopatías, esto pinta otro linfoma también
  • Dice que la disnea en los últimos días se nota mas con el esfuerzo.
  • Hay que descartar un tumor.
  • La masa que vemos a nivel de clavícula derecha yo creo que no es que se interpone sino que falta un trozo de clavícula
  • Pedir hemograma completo y coagulación.
  • La disnea podría ser por compresión además tiene un derrame pleural izquierdo podría tener una IC
  • posible neo mediastínico, que hace compresión y causa del derrame?
  • creo  que la disnea es mas por el derrame, y si es progresiva mas sospecha.
  • Análisis de líquido pleural, pero seguro que TAC dará resultado
  • La disnea será por la compresión de bronquio principal izq. , que no deja ventilar ese pulmón
  • Creo también que hay una imagen atelectásica en el lóbulo inferior izq.
  • Pero el cuadro no ha sido súbito para pensar en un TEP, ha sido progresivo y eso es por su neo con sus metástasis
  • Puede ser un síndrome de PANCOAS
  • No esta demás pedir un Dímero D en la análitica, además de ProBNP para descartar TEP e ICC incipiente.
  • Y mantengo lo dicho previamente. No impresiona metas a nivel de la clavicula ni lumbar sino que le falta un fragmento que a veces se quita para injerto. Esperamos ansiosos el TAC y alfo de analítica.
  • Es joven , puede ser un linfoma con meta pulmonar o neo pulmonar con adenopatias mediastínicas.
  • Análisis de urgencias normal salvo leve hipoxemia.
  • Yo en la placa AP observó aumento del mediastino a expensas del hilio izquierdo con presencia de una masa que podría comprimir el bronquio izquierdo y por tal motivo hay hipoventilación
  • Además hay desplazamiento del mediastino hacia el lado izquierdas por que hay una banda de atelectasia en LII como que traduce a una atelectasia que es un punto a favor de neoplasia pulmón
  • Con un ligero pinzamiento del seno costofrenico izquierdo
  • Yo creo además derrame pericárdico
  • Bien inspirada , bien centrada, traquea desviada hacia la derecha, pinza Seno costo frénico izq. cardiofrénico derecho de forma ligera, masa paramediastinica izq. Qué pudiera ser masa ganglionar, masa a nivel clavícula derecha , con afectación de la misma ??? Aumento de densidad a nivel vértice izq. atelectasia basal izq. radio transparencia a nivel vena cava superior .
  • atelectasia..
  • La atelectasia izq. con elevación de hemidiafragma será por la afectación pulmonar por la compresión , se retrae el pulmón.
  • Atelectasia tienes seguro en pulmón izquierdo pero no es la causa. Es la consecuencia del cuadro de base que tiene
  • Entonces no hay neo pulmonar, solo linfoma


Solución y resumen del caso:
Parálisis Frénica izquierda
Está causada por lesión del nervio frénico en cualquier lugar de su recorrido. Puede ser unilateral (nuestro caso izq.) o bilateral. La parálisis unilateral resulta de la invasión del frénico por un carcinoma bronquial como en nuestro caso, una lesión quirúrgica, trauma, neuropatías post infección vírica.
La parálisis bilateral generalmente es resultado de una lesión a nivel de médula espinal.
Clínicamente hay disnea de esfuerzo y en decúbito. Mas deterioro añadido de la función respiratoria.
Nuestro caso tenia carcinoma bronquial con parálisis frénica izquierda y metástasis en la clavícula derecha. Con efecto compresivo-invasivo del nervio frénico izq.
Para diagnóstico mediante radioscopia y maniobra de Sniff, que pone de relieve el movimiento paradójico del diafragma. La espirometría revela la existencia de disminución de TLC y VC. Es característico encontrar también, descenso de VC.
Pruebas muscular: PIMy Pdi (presión transdiafragmático)

Tratamiento: si es central, se puede valorar colocación de marcapaso frénico. En el resto de los casos si el paciente está muy sintomático y existe alteración de gases, se ha utilizado con éxito la ventilación mecánica no invasiva con presión positiva intermitente.


El objetivo es compartir esta Rx y este caso para recordarlo antes cualquier patología basal es útil pensar en Parálisis diafragmática. Sobretodo si hay efecto compresivo o invasivo, trauma o infección viral.